Siegfried (Sigfrido) | Richard Wagner - Der Ring des Nibelungen (Clemens Krauss, Bayreuth 1953)

Der Ring des Nibelungen es un ciclo de cuatro óperas épicas (si bien el autor prefería el término drama), compuestas por Richard Wagner y basadas libremente en figuras y elementos de la mitología germánica, particularmente las Sagas islandesas, así como del cantar de los nibelungos medieval. Estas óperas son El oro del Rin (Das Rheingold), La valquiria (Die Walküre), Sigfrido (Siegfried) y El ocaso de los dioses (Götterdämmerung), todas ellas forman parte del Canon de Bayreuth. La música y el libreto fueron escritos por Richard Wagner en el curso de veintiséis años, de 1848 a 1874 

Siegfried (Sigfrido)

Hans Hotter, Dietrich Fischer-Dieskau, Josef Greindl, Astrid Varnay, Wolfgang Windgassen, Ramon Varnay: vocal soloists
Bayreuth Festival Orchestra & Chorus
Clemens Krauss: conductor

Quotes
I will proceed to proclaim the 1953 Bayreuth Festival Ring conducted by Clemens Krauss the best on records … Hotter in his prime as Wotan, Wolfgang Windgassen in his first Bayreuth Siegfried … and Astrid Varnay as a womanly, impassioned Brunnhilde. The rest of the cast, with minor exceptions, matches the competition point for point and easily surpasses all other Rings … The sound, remarkably solid and natural for a live recording of that era, favors the voices in a way that doesn’t slight the orchestra. But what lifts this Ring to preeminence is the conducting of Clemens Krauss … Tempos move forward purposefully, on the whole, but without slighting the music’s mystery and tragedy. And the intensely dramatic and ecstatic moments, those great outbursts to which Wagner rises with satisfying frequency, are delivered with blinding passion. Hear this Ring, and find out what this music, and Richard Wagner, are all about.” — John Rockwell, New York Times 
Hear this Ring, and find out what this music, and Richard Wagner, are all about.” — New York Times

Richard Wagner - Der Ring des Nibelungen (Hans Hotter, Bayreuth 1953) | Siegfried (Sigfrido)
Illustration by John Martinez
Extra:
El siguiente texto pertenece a El Anillo del Nibelungo contado por un idiota publicado en el foro Una noche en la Ópera

Siegfried (Sigfrido)


ACTO I

“ESTA JUVENTUD...”

Se abre el telón y vemos la pobre casa del herrero Mime, un Nibelungo, quien se queja de que por más que intenta forjar una espada adecuada para Siegfried, su hijo ("su hijo" es un decir, como veremos...), éste siempre las termina rompiendo (todo esto en un tono muy de andar por casa, como si hablase de ponerle rodilleras al niño para que no rompa los pantalones).
Pero pronto nos damos cuenta de qué está pasando...Mime habla de poder conseguir una espada con la que Siegfried pueda vencer a Fafner (recuérdese el Oro del Rhin...Fafner es el gigante que mató a su hermano y se quedó con el anillo) y poder arrebatarle el anillo. Fafner, nos cuenta Mime, vive en una cueva y se ha convertido en un dragón terrorífico, pues el anillo lo ha consumido.
De repente, entra Siegfried con un oso (sí, sí, han leido bien...yo siempre me lo he imaginado entrando cual zíngaro con el oso con una cuerda a la nariz) y lo azuza contra Mime, riéndose abiertamente del miedo que pasa el pobre nibelungo.
La conversación que entablan nos remite a la típica conversación padre-adolescente rebelde:
-Siegfried: a ver, qué m****** de espada me has forjado hoy?
-Mime: ya verás...esta fijo que te aguanta mucho tiempo.
Pero Siegfried rompe la espada.
-Pero qué es esto, eres un inepto, no tienes ni p**** idea de forjar...y te llamas herrero????
El pobre Mime se queja amargamente de que Siegfried lo trate así:
-Con lo que yo te he cuidado, con la de padecimientos que he tenido que pasar por ti y así me lo pagas....
Pero a Siegfried no le conmueve en absoluto y le responde esto (cito literalmente):
-“Me has instruido mucho, y mucho aprendí de ti; pero nunca logré aprender lo que me enseñaste con más empeño, y es, cómo quererte. Si me ofreces de beber o de comer, me harta sólo el asco. Si me preparas un blando lecho para descansar, el sueño se me hace difícil. Quieres enseñarme a ser diestro y yo preferiría quedarme sordo y torpe. Desde que te observo, veo la mala intención en todo lo que haces. Si te veo quieto o marchar cojeando encorvado y gibado, guiñando los ojos, incitas a tomarte del cuello, contrahecho, y darte un empujón”.
Un cielo de chico el Siegfried, como podemos observar. Que bueno, como veremos, Mime tampoco es una hermana de la caridad (hablando de monjas...no dejen de pasarse por la ópera del mes “Diálogos de carmelitas”, que merece la pena!) pero lo del Siegfried tiene tela...
En fin, la conversación se dirige por derroteros peligrosos: Siegfried le pregunta que cómo siendo él tan guapo, tan rubio y tan ario, es Mime tan feo, tan enano y tan chepudo.
-Tú no eres mi padre –concluye el sagaz Siegfried
-Cómo que no? Siegfried...yo...soy tu padre
La mentira no cuela y Siegfried amenaza a Mime con hacer sopa de Nibelungo con él y éste cede:
-Pues....tu madre murió...una mujer vino aquí un día, moribunda...te dejó a mi cargo.
-Y cómo se llamaba??
-Sieglinde (todo encaja, queridos foreros)
-Y mi padre?
-No sé, no me lo dijo, sólo me dijo que murió en combate.
-Mientes, enano de m*****....tienes pruebas??
-Sí...mira, estos son los restos de la espada que usaba tu padre.
A Siegfried se le alegra la vista al ver la espada más que a un Latin King y le pide a Mime que se la reforje (como la Narsil del Señor de los Anillos, vaya) mientras él se va a dar una vuelta por el bosque.
Y allí se queda Mime, solo, con los fragmentos de Nothung en la mano maldiciendo el día que aceptó quedarse con Siegfried...pero no le da tiempo a pensar mucho, porque enseguida entra un misterioso hombre en la cabaña.
-Salud, herrero!
Mime se asusta:
-Quién eres, forastero?
-El mundo me llama “Caminante“.
Mime no es muy hospitalario que se diga y Caminante se decide a proponerle un trato:
-Hazme tres preguntas, las que quieras...empeño mi cabeza a que sé la respuesta.
Mime está intrigado...quién es este tipo tan extraño? Qué preguntas le hará para que le deje en paz?
Pero el juego de acertijos y quién de los dos perderá la cabeza lo dejaré para otro día....
habíamos dejado a Mime recibiendo a “Caminante“ y a éste proponiéndole jugarse la cabeza en un juego de adivinanzas.
Pues bien, Mime acepta y comienza el juego:
-Ya que te llamas Caminante, sabrás quién habita en las profundidades de la tierra.
-En las profundidades de la tierra habitan los nibelungos...hace tiempo Alberich fue su dueño y señor porque forjó un anillo mágico y con su poder los dominaba. Cuál es tu segunda pregunta?
-Qué raza habita sobre la faz de la tierra?
-Los gigantes: Falsot y Fafner envidiaban el poder del Nibelungo.Se ganaron un enorme tesoro, y también obtuvieron el anillo, la posesión del cual encendió una pelea entre los hermanos.Falsot resultó muerto, y bajo la forma de un dragón salvaje Fafner ahora guarda el tesoro.
-Muy bien....y quién habita en las alturas?
Al oir esta pregunta, Caminante cambia de tono, como si le tocase hablar de algo que le da fuerzas y tristeza a la vez. Y contesta:
-"En las altas cimas
habitan los dioses.
Su hogar se llama La Casa de las Batallas: Valhalla.
Son espíritus de la luz y
el Señor de los Señores de la luz,
Wotan, los gobierna.
De la rama sagrada del primer fresno
se hizo una lanza;
el tronco puede marchitarse,
pero la lanza nunca perderá su esplendor.
Con la punta de esa lanza
Wotan controla el mundo.
En su puño ha grabado con símbolos
de confianza los pactos sagrados.
La custodia del mundo posee
la mano que controla la lanza,
y es el puño de Wotan que la agarra".
Al decir esto, Caminante empuña su báculo con fuerza y remata su respuesta con un tono de repentina fiereza:
-"Ante él se inclinó el ejército Nibelungo;
sus órdenes dominaran a la raza de los gigantes,
y por siempre obedecerán al poderoso señor de la lanza".
Y suena en la orquesta, poderoso, brutal, como una descarga, el Leitmotiv de la lanza de Wotan.
La escena parece haber cambiado....Mime está aterrado. Es quizá el propio Wotan quien está ante él disfrazado de viajero???
Sí, amigos, el propio Wotan está ante Mime y le dice con un tono muy misterioso:
-Deberías haber preguntado
lo que necesitabas saber.
Hasta me jugué la cabeza para decírtelo.
Ya que todavía no sabes
qué es lo que necesitas saber,
ahora yo pido tu cabeza como prenda.
Efectivamente, Caminante ha acertado las tres preguntas....ahora es Mime quien debe responder (a estas alturas el pobre Mime está ya cagad*).
-Primera pregunta: ¿a qué linaje maltrató Wotan aunque sus vidas sean para él las más queridas?
Mime observa a Caminante / Wotan, quien se entristece ante el recuerdo de episodios àsados (véase la Walkyria) y contesta:
-Los Wälsungos...Siegmund y Sieglinde, los gemelos a quienes Wotan amaba pero les fue muy desfavorable...y padres de Siegfried.
-Muy bien, enano...y ahora dime...hay un enano que está cuidando de Siegfried sólo para que mate a Fafner y así poder quedarse con el anillo...qué espada deberá usar Siegfried para conseguirlo?
A Mime no le hace gracia la situación...Wotan sabe que él está pensando en utilizar a Siegfried para matar a Fafner y hacerse con el anillo...pero contesta sinceramente (tampoco es cuestión de mentir a Wotan, que con un sólo gesto de su mano (y si no que lo cuente Hunding) te manda al otro barrio):
-Nothung es la espada que Siegfried utilizará para matar a Fafner.
-Muy muy bien, Mime...pero aún me queda una pregunta: Y quién será capaz de forjarla de nuevo??
Aquí Mime se desespera:
-No sé, no sé!!! yo lo he intentado, pero no puedo...nadie puede, ni el más sabio de los herreros sería capaz!!
Wotan se levanta, majestuoso:
-Asi que no lo sabes, eh? Pues yo te lo diré!
"Sólo para aquél
para quien el miedo nunca ha existido
volverá a forjarse Notung"
Quédate aquí enano...he ganado tu cabeza....ya se la cobrará quien reforje a Nothung...
Y con una risotada desaparece...Mime se queda aterrado en su cueva, mientras oimos a Siegfried volviendo a casa alegremente....
(continuará...que aún quedan unas 6 horas de ópera entre Siegfried y Ocaso....  )
...Siegfried vuelve a casa y se encuentra al pobre Mime temblando de terror por la visita de Wotan y por todo lo que le ha dicho. Siegfried comienza a protestar porque Mime no le ha forjado ninguna espada, mientras Mime se pregunta si Siegfried sabrá lo que es el miedo...
- "¿No has sentido nunca
cuando te hallabas en el bosque tenebroso,
al anochecer, en algún lugar oscuro,
cuando de lejos se oye
un gran estrépito rugiente,
un rugido salvaje
que retumba acercándose a ti,
una llama mareante
que se enciende a tu alrededor,
un torbellino que crece
y se lanza hacia ti, no sentiste
un escalofrío feroz que te agarra los miembros?
¿No hizo el miedo ardiente
que todo tu cuerpo temblara de terror?
¿No te explotó el corazón jadeante
que en tu pecho temblaba de ansiedad?
Si nunca te has sentido así,
entonces tú y el miedo
todavía sois unos extraños
el uno para el otro".
Siegfried mira a Mime como diciendo: "este enano lo está flipando", le dice que no tiene ni idea de qué le habla y le pide que le enseñe qué cosa es el miedo. Mime le dice que conoce quién será capaz de enseñárselo...Fafner,el dragón.
-Perfecto, que me ha entrado curiosidad de qué es eso del miedo*, pero tendré que llevar una espada, no? Dame a Nothung que yo mismo la forjaré!
Al principio, Mime se muestra reacio, pero finalmente le da los fragmentos de Nothung a Siegfried, quien se pone manos a la obra...mientras tanto, el enano piensa en que si, efectivamente, Siegfried no sabe qué es el miedo será capaz de forjar la espada, como Wotan le ha dicho.
Pero...ay....nuestro enano (entre martillazo y martillazo de Siegfried en la forja) tiene un dilema mayor: si Fafner mata a Siegfried se esfumarán sus posibilidades de hacerse con el anillo....y si Siegfried, al no conocer el miedo, mata a Fafner, se hará ÉL con el anillo...Mime piensa y piensa hasta dar con la solución:
-Ya está....le haré una pócima con veneno** y así, cuando mate a Fafner, se la daré y luego lo mataré a él y me quedaré con el anillo.
La escena es musicalmente gloriosa y oimos el canto de Siegfried en la forja (si es una grabación posterior a 1970 oiremos a lo sumo algún ladrido del tenor de turno) a la vez que oimos a Mime imaginándose "señor de los enanos y soberano del mundo".
Finalmente, Siegfried termina de forjar la espada y Nothung vuelve a relucir gloriosa e imponente.
-Mira, Mime -grita exultante Siegfried- así corta la espada de Siegfried!!
Y de un espadazo corta el yunque en dos...el telón cae en medio de la apoteosis orquestal...
¿Logrará Siegfried matar al dragón? ¿matará Mime a Siegfried? ¿quién es más malvado, Mime o Siegfried? Permanezcan atentos a sus pantallas.... 
**esta pócima es a la que hacía referencia Sembei en su hilo "pociones" con la frase "mit tödlichem Tranke etc." 
Bueno, pues aquí sigo (aunque ya os advierto de que el acto II de Siegfried no tiene maldita gracia...  )

ACTO II


El acto empieza con una acotación de Wagner que daría trabajo durante años a los que mantienen que se deben respetar las intenciones del autor en todo momento:
"Interior de un bosque. En el fondo se ve la entrada de una cueva.
El suelo se va elevando hasta la mitad del escenario, donde forma
un pequeño llano; desde allí declina hacia el fondo en dirección
a la cueva, de modo que de ésta sólo se divisa la parte superior.
Hacia el lado izquierdo se distingue, a través de los árboles del bosque,
una pared rocosa llena de grietas. Noche oscura, aún más en la parte del
foro, donde la mirada del espectador no puede distinguir nada"

Vamos, igualito que esto:


o esto:


 (Y por qué en ambas producciones Wotan lleva sombrero?????)

En fin, a lo que iba...el caso es que en este comienzo de acto nos encontramos con el repelente Alberich, a quien no veíamos desde el Oro del Rhin. El nibelungo está en la puerta de la caverna donde ahora vive Fafner, expectante...
Fafner se ha convertido ahora en un dragón, un repugnante y enorme reptil (que sí, que el hecho de que un gigante se convierta en un dragón contraviene todo principio biológico, pero peores cosas se han visto: Lucia di Lammermoor se muere dando un mi bemol sobreagudo...  ).
De repente, Alberich ve llegar a alguien...ni más ni menos que a Wotan / Caminante 
Alberich se encoleriza:
"Qué coñ* haces aquí, oh, moderador de unanocheenlaopera??"
Pero “Caminante“ no tiene ganas de pelea y se limita a anunciarle a Alberich que él no pretende conseguir el oro y que van a llegar Mime y Siegfried.
"Tú ten cuidado con tu brother, corasón, que te va a terminar robando el oro"
“Caminante“ se va y Alberich se oculta para ver la llegada, en efecto, de Siegfried y Mime.
Dice Wagner: Llegan Mime y Sigfrido, éste con su espada pendiendo de un cinturón de tiras de cuero. (vamos, que mucho heroísmo, pero de moda andaba flojito el chico).
Mime le dice a Siegfried que es allí donde éste podrá, al fin, conocer lo que es el miedo. Siegfried se muestra escéptico y le dice al enano que tiene fuerza como para matar al dragón y a él, de paso. Siegfried, tan encantador como siempre, le dice a su padre adoptivo:
-Retírate de mi vista
y déjame solo.
No puedo soportar más
tu odioso cariño,
tus repulsivas reverencias
y el guiño de tus ojos.
¡Cuándo dejaré
de verte por fin!
¿Cuándo me libraré de ti?
Mime se va a regañadientes y Siegfried se queda solo, disfrutando de la belleza del bosque y pensando en su madre y en su padre (son los famosos "murmullos del bosque"  ).
murmullos
Aquí vemos de nuevo la dicotomía entre el Siegfried que odia a Mime, el Siegfried altivo y despreciativo y el Siegfried tierno y emotivo que tiene nostalgia de la madre a la que no conoció, la desventurada Sieglinde:
- ¿Cómo sería mi padre?
Sin duda como yo mismo.
Porque si Mime
tuviese un hijo,
¿no se le parecería
por completo?
Sería feo, moreno,
repulsivo, enano,
torcido, giboso y cojo;
tendría orejas colgantes
y ojos llorosos.
¡Basta con el monstruo!
No quiero volverlo a ver.
Y mi madre,
¿cómo podría llegar
a imaginármela?
Sus claros y luminosos ojos,
de seguro brillarían
como los de una corza,
pero mucho más bellos.
Aunque con dolor
me dio a luz,
¿por qué debió morir?
¿Morirán así las madres
de todos los hombres
al generar a sus hijos?
¡Qué triste sería suponerlo!
¡Ay, si hubiera podido
conocer a mi madre!
¡Oh, madre mía!
En éstas, Siegfried escucha a un pájaro cantar. Intenta comunicarse con él tocando su cuerno (   ) pero no lo logra.
Lo que sí logra, en cambio, es atraer a Fafner, quien se despierta de su siesta y sale de su cueva.
"Y tú quién eres, ario?" -dice el gigante
Siegfried contesta:
"Coñ*, si sabe hablar este bicho y todo! Oye, tú no sabrás quién me puede enseñar lo que es el miedo?"
Como se dice por aquí: "buah, neno, qué kiada!" ...
Fafner, repone: "venía a beber, pero ahora también tengo qué comer".
Y se abalanza sobre Siegfried... se entabla una lucha y Siegfried logra matar al dragón.
Una vez muerto éste, Siegfried le arranca la espada del corazón, manchándose de sangre (vamos, que como asesino tampoco se ganaba la vida...  ). Al llevar la mano llena de sangre a la boca (cómo? que por qué hace semejante cosa? pues no sé, pero como Wagner es el mejor libretista de la Historia, según sus fans, habrá que hacerle caso...  ), se da cuenta de que ahora entiende el canto de los pájaros.
Concretamente, un pájaro le dice:
-El tesoro de los nibelungos
ahora pertenece a Sigfrido.
¡Oh, si va a la cueva
en su busca!
Si se apodera del yelmo,
podrá servirle para
grandes empresas,
pero si elige el anillo,
lo hará dueño del mundo.
(ADVERTENCIA: si escucháis la grabación de Solti, en la que Joan Sutherland canta este papel, necesitaréis beber sangre de dragón para entenderla...).
Siegfried se mete en la cueva de Fafner...fuera, aparecen Alberich y Mime discutiendo...que si el tesoro es mío, que si de qué vas, que me lo des a mí que con mi pensión no alcanzo a fin de mes...y sale Siegfried, con el yelmo y el anillo.
El pájaro le dice:
-El yelmo y el anillo
ahora pertenecen a Sigfrido.
¡Oh! que no se fíe de Mime,
el traidor.
Si Sigfrido escucha atento
las falsas palabras del farsante,
podrá comprender a su antojo
los propósitos de Mime,
por virtud de la sangre que probó.
Y, en efecto, Siegfried ahora tiene un superpoder...es capaz de oir a la gente decir lo que en realidad piensa, en vez de lo que de hecho dice (curioso poder que no querría para mí...  ).
El pobre Mime intenta halagar a Siegfried, pero éste oye lo que, en realidad, quiere su padre adoptivo: narcotizarlo, matarlo y robarle todo.
Siegfried se enfada (por una vez con razón) y mata a Mime...  .
El pajarillo, contento por la "hazaña", le dice, por último, a Siegfried:
-Ah, Sigfrido ya mató
al enano malvado!
Conozco para él
una mujer sublime que duerme
sobre una elevada roca;
el fuego circunda su lecho.
Quien logre franquear las llamas
despertará a la virgen
y Brunilda será suya.
Siegfried se pone muy contento por esta genial idea. El pajarillo le advierte de que sólo aquél que no tenga miedo podrá cruzar el fuego mágico.
"bah, fuegos a mí...no ves que no sé lo que es el miedo?" contesta, ufano él.
Y sale, en medio de la apoteosis orquestal a por Brünhilde... 

ACTO III


De cómo Siegfried derrota a su abuelo para quedarse con su tía (ossia, quién ha dicho que el Anillo no es entretenido?? )
Este tercer acto comienza con una música tensa, violenta, la de Caminante / Wotan, quien tiene prisa por llegar a dónde habita Erda (véase el Oro del Rhin): una hendidura en una roca (sí, sí, y luego ríase de los pisitos de 35 metros cuadrados.. ).
Wotan despierta a Erda, quiere hablar con ella, lo necesita. Y, además, Erda es la Sabiduría en persona, la mujer que lo sabe todo (como todas ).
Sin mayores miramientos, Wotan le suelta:
“Soy yo quien te invoca. Te conjuro para que aquella a quien domina profundo sueño, surja despierta. He recorrido el mundo y he vagado sin cesar buscando la ciencia para obtener la sabiduría original. No existe otra sapiente como tú; cuanto alberga la profundidad y cuanto cumbre y valle, aire y agua circundan, te es conocido. Donde hay vida alcanza tu hálito. Cuanto la mente medita no escapa a tu reflexión: se dice que todo lo sabes. Te despierto de tu sueño para beber en tu ciencia” (ya sabemos que los personajes del anillo, por menos de 5 minutos de parrafada no abren la boca).
A lo que Erda, misteriosamente, responde:
“Mi dormir es soñar, mi soñar meditar, y mi pensar domina el saber
Algo que siempre me ha recordado aquello tan inteligible de “no es negro-negro, es negro, blanco, filipino, jamaico, juli andris
En el resto de la escena, Wotan y Erda siguen hablándose como si fuesen foreros escribiendo en un hilo sobre máquinas pensantes, por lo que traduzco: sacan en claro que Siegfried tiene ya el anillo y que como no tiene miedo y es ingenuo conseguirá despertar a Brünhilde (a la que habíamos dejado durmiendo desde el final de la Walkyria), pero también que presiente que el fin de los dioses va a llegar (como el milenarismo)
Tras esta filosófica charla, Caminante ve a Siegfried encaminarse hacia la roca donde yace Brünhilde. Lo aborda y le pregunta a dónde va, quién lo ha dirigido allí etc. Siegfried le contesta, pro aún así Wotan no le deje continuar su camino.
Siegfried, siempre tan encantador, le contesta:
“Era lo que me faltaba. Desde que vivo, siempre se me atraviesa un viejo en el camino; al primero ya lo eliminé. Si te plantas con esa arrogancia frente a mí por más tiempo, te prevengo que tengas cuidado, no corras la suerte de Mime“ (:roll:)
Wotan intenta asustarlo, hablándole del pavoroso fuego que rodea la roca, pero Siegfried sigue erre que erre. Entonces Wotan lo amenaza con la lanza:
“Si el fuego no te atemoriza, mi lanza te cerrará el paso. Mi mano aún empuña el símbolo del poder; la espada que tú blandes un día se rompió contra su asta, bajo la lanza eterna caerá rota una vez más”.
Siegfried se da cuenta, por fin, de que ésa, en efecto, es la lanza que había quebrado Nothung (la nuevamente forjada) y que, por tanto, está ante el enemigo de su padre. De un solo golpe, parte la lanza de Wotan en dos. Éste, sonriendo, dice: “Sigue, entonces. No puedo detenerte”. Y, tras 7 horas de música, por fin Wotan deja el escenario para siempre.
Siegfried sigue su camino, atraviesa el fuego (pues, como vemos, ni tiene miedo ni teme a la lanza de Wotan –como rezaba el conjuro del final de la Walkyria) y se encuentra con Brünhilde, dormida.
Al principio piensa que es un guerrero. Le quita el yelmo y exclama:
“¡Ah! Qué hermoso es. Veo el astro luminoso de su sonriente imagen resplandecer cual irisadas nubes que se esparcen ondulantes sobre los luminosos espacios del claro lago del cielo“ (ATENCIÓN: no utilizar esta frase para intentar ligar...)
Peeeeeero: le quita la coraza y oooooops:
-“¡No es un hombre!“ -exclama Siegfried...
Entonces Siegfried piensa aquello de “nobody is perfect” y continúa:
“Abrasador encanto conmueve mi corazón. Anhelo ardiente se apodera de mis ojos; mis sentidos se enturbian y desfallecen. ¿A quién llamo en mi socorro para que me ayude? ¡Madre! ¡Madre! ¡Acuérdate de mí!”
Cuánta ingenuidad hay en este chico!! Antes no tenía miedo de nada y ahora tiene miedo de una mujer y, además, llama en su ayuda a la que sería suegra de ésta...
El caso es que Siegfried se siente desfallecer, ahora sabe qué es el miedo y, atemorizado, besa a Brünhilde...
...y ésta se despierta....
Lo siento, pero me niego a glosar aquí el subsiguiente dúo de amor, pues merece que lo leáis (y, por supuesto, lo escuchéis) con atención. Es uno de los más maravillosos jamás escritos
Tan sólo reproduciré aquí el famoso momento en que la Walkyria, recién despertada, le dice al héroe:
-“Eterna fui, eterna soy, eterna en el dulce anhelo de delicias. ¡Eterna para tu gloria! ¡Oh Sigfrido! ¡Espléndido! ¡Tesoro del mundo! Vitalidad del orbe. Héroe sonriente. ¡Déjame! ¡Oh, déjame! Apártate de mí. No te me acerques, no te aproximes ardoroso. No me oprimas con ese apremio abrasador; no aniquiles a quien más te ama. ¿No viste alguna vez tu imagen en el límpido arroyo? ¿No te causó regocijo? ¿No viste desaparecer la límpida superficie del arroyo y borrarse tu imagen quedando tan sólo el agitado movimiento de las ondas, al agitar el agua tranquila formando olas? Así, no me toques, ni me enturbies. De mí te llegará luz eterna y ventura sonriente, alegre y augusto héroe. ¡Oh, Sigfrido! ¡Vástago esplendoroso! No aniquiles a tu propio bien, por cariño a ti mismo”.
En fin, en medio de una apoteosis orquestal como hay pocas, los enamorados se rinden a su amor....pero negros nubarrones se ciernen en el horizonte...

Der Ring des Nibelungen en Forgotifyers

No hay comentarios:

Publicar un comentario