Götterdämmerung (El Ocaso de los Dioses) | Richard Wagner - Der Ring des Nibelungen (Clemens Krauss, Bayreuth 1953)


Der Ring des Nibelungen es un ciclo de cuatro óperas épicas (si bien el autor prefería el término drama), compuestas por Richard Wagner y basadas libremente en figuras y elementos de la mitología germánica, particularmente las Sagas islandesas, así como del cantar de los nibelungos medieval. Estas óperas son El oro del Rin (Das Rheingold), La valquiria (Die Walküre), Sigfrido (Siegfried) y El ocaso de los dioses (Götterdämmerung), todas ellas forman parte del Canon de Bayreuth. La música y el libreto fueron escritos por Richard Wagner en el curso de veintiséis años, de 1848 a 1874

Götterdämmerung (El Ocaso de los Dioses)

Hans Hotter, Dietrich Fischer-Dieskau, Josef Greindl, Astrid Varnay, Wolfgang Windgassen, Ramon Varnay: vocal soloists
Bayreuth Festival Orchestra & Chorus
Clemens Krauss: conductor

Quotes
I will proceed to proclaim the 1953 Bayreuth Festival Ring conducted by Clemens Krauss the best on records … Hotter in his prime as Wotan, Wolfgang Windgassen in his first Bayreuth Siegfried … and Astrid Varnay as a womanly, impassioned Brunnhilde. The rest of the cast, with minor exceptions, matches the competition point for point and easily surpasses all other Rings … The sound, remarkably solid and natural for a live recording of that era, favors the voices in a way that doesn’t slight the orchestra. But what lifts this Ring to preeminence is the conducting of Clemens Krauss … Tempos move forward purposefully, on the whole, but without slighting the music’s mystery and tragedy. And the intensely dramatic and ecstatic moments, those great outbursts to which Wagner rises with satisfying frequency, are delivered with blinding passion. Hear this Ring, and find out what this music, and Richard Wagner, are all about.” — John Rockwell, New York Times 
Hear this Ring, and find out what this music, and Richard Wagner, are all about.” — New York Times

OPD | allmusic

Richard Wagner - Der Ring des Nibelungen (Hans Hotter, Bayreuth 1953) | Götterdämmerung (El Ocaso de los Dioses)
Illustration by John Martinez
Extra: 
El siguiente texto pertenece a El Anillo del Nibelungo contado por un idiota publicado en el foro Una noche en la Ópera

Götterdämmerung (El Ocaso de los Dioses)


PRÓLOGO


Las Nornas nos hacen un trailer y Siegfried se va a por tabaco
Se abre el telón y aparecen las tres nornas, las hijas de Erda, haciendo calceta a la vez que nos hacen un trailer de lo que ha sucedido y de lo que va a suceder en esta última jornada de la Tetralogía (y es que ya llevamos 9 horas...).
Las nornas comentan la historia de Wotan, cómo se hizo una lanza con una rama del fresno del mundo y grabó las runas de los pactos en ella. Siguen tejiendo y cuentan cómo el fresno se ha secado...y la maldición del anillo acecha...el fin de los dioses está cercano...el fuego acabará con el Walhall...
La cuerda se rompe (no me extraña, pues tejían anudando en una roca...  ) y las nornas, alarmadas, salen despavoridas.
Amanece (hermosísimo fragmento orquestal, por cierto) y nos encontramos con la parejita feliz: Brünhilde y SIegfried, quienes siguen con el subidón del final de la ópera anterior.
Siegfried va a dar una vuelta. Brünhilde lo retiene un ratito diciéndole cosas bonitas y él le regala el anillo (sí, sí, el del nibelungo) como muestra de fidelidad. A cambio, ella le deja su corcel Gräne y tras un espectacular dúo, él se va, Rhin abajo, a dar un paseo (famoso descenso del Rhin, sólo comparable con el del Sella).
Negros nubarrones se ciernen sobre el horizonte... 

ACTO I


"El hijo de..." y "si te he visto, no me acuerdo"
En un noble palacio están los Guibichungos (parece el nombre de un grupo de rumba de los de venta exclusiva en gasolinera, ciertamente), Gunther y Gutrune (hermano y hermana) y Hagen (su hermanastro e hijo de...).
Gunther se queja de que no se come una rosca y Hagen lo incita a casarse con Brünhilde:
-"No has oido hablar de ella? Es tremenda...de tanta pasión como tiene, salen llamas de su roca!"
A Gunther se le hace la boca agua, pero sólo con ésta no se siente capaz de apagar el famoso fuego mágico que rodea la roca de la walkyria. De hecho, como le informa Hagen, sólo Siegfried es capaz de hacerlo.
-"Y entonces?" -se enfada Gunther- "para qué me dices nada, calientap****?"
Y entonces Hagen plantea su plan:
-"Siegfried viene aquí...logramos que se enamore de Gutrune...y a cambio de su mano le pedimos que te traiga a la Walkyria vivita y coleando".
A Gunther le parece buena idea y, además, Hagen cuenta con un arma secreta: una poción que borra los recuerdos a la gente (como el haitiano de "Heroes" -momento friki, perdonad), especialmente lo relacionado con las mujeres (ya estoy viendo que muchas foreras van a pensar: "pues sí que es usual esa pócima"...).
Pasa Siegfried en su barca y Hagen lo llama:
-"Ey, Siegfried, ven por aquí, anda, y tómate algo".
Siegfried, confiado él, se queda a tomar algo, cuenta cosas de su vida (se pasa todo el Ocaso contándolas...un coñazo), entre otras que le ha dejado el anillo a Brünhilde (algo que interesa sobremanera a Hagen), y finalmente, accede a un brindis con Gunther.
Ay, pobre Siegfried, al instante se olvida de Brünhilde y sólo tiene ojos para la hermosa Gutrune. Gunther y Siegfried hacen un juramento de sangre de serse siempre leales.
Y, por fin, llega el momento "qué tal si me traes a Brünhilde y yo te doy la mano de Gutrune?". Siegfried accede. Gunther y él marchan. Hagen queda solo, en uno de los momentos más terroríficos de la historia de la música:
-Aquí guardo la casa
y el palacio de los enemigos.
El viento empuja al hijo de Gibich
que se dirige a cortejar a una mujer.
Un fuerte héroe
que se enfrentará al peligro por él,
guía el timón.
A su propia esposa traerá al Rin
para que Gibich se case con ella.
¡Pero a mí me traerá el anillo!
¡Vosotros, hijos de la libertad,
felices compañeros,
alejaos alegremente
en vuestra barca!
Aunque ahora
lo consideréis inferior,
llegaréis a ser siervos
del hijo del nibelungo.
Sí, amigos...Hagen es hijo de Alberich, el nibelungo que maldijo el anillo y gracias al cual disfrutamos de esta tetralogía...
Escuchemos este momento tan espeluznante en la voz de Josef Greindl...terrorífico...
Hagen
Mientras tanto...Brünhilde está haciendo la colada en su roca (debe de secar la ropa que es un primor, con esas llamas..) cuando aparece Waltraute, una de sus hermanas walkyrias, toda apurada.
Brünhilde se alegra mucho de verla y le pregunta si Wotan ya la ha perdonado. Pero Waltraute le pinta un panorama más terrible:
-"Wotan está deprimido...ya no hace ni caso a nadie, desde que un día trajo su lanza rota (véase final de Siegfried) De hecho, ha mandado talar el fresno del mundo y amontonar madera allí. Él y los demás dioses están esperando que llegue su final..."
Brünhilde está asombrada...todos esperan el final, la destrucción...y sólo ella puede salvarlos.
-"Sólo tú, hermana..devuelve el anillo a las hijas del Rhin y la maldición acabará!"
Brünhilde se enfada:
-"Qué?? el anillo que me ha dado Siegfried?? La prueba de su amor?? Ni de coña!"
Waltraute le implora, pero Brünhilde no ceja..."nunca dejaré el anillo, el amor de Siegfried me importa más que todos vosotros!"
Y Waltraute se va, la pobre...
Y llega Siegfried, enfundado en el Tarnhelm (aquel yelmo que permitía a su poseedor convertirse en lo que quisiera), tomando la apariencia de Gunther.
Atraviesa el fuego y Brünhilde, alarmada, le pregunta quién es.
Siegfried, que, recordemos, ya ha olvidado por completo su vida anterior, le dice que es Gunther y que viene a desposarla. La walkyria pelea, grita, pero Siegfried es más fuerte que ella. Brünhilde cae en sus brazos y él le quita el anillo.
La derrotada, dolida y humillada walkyria sigue a Siegfried (aún con el aspecto de Gunther)...el héroe la va a conducir al verdadero Gunther, para que la despose...
El culebrón está servido...

ACTO II


En el que descubrimos por qué las walkyrias llevan un casco con cuernos
Hagen está medio dormido-medio despierto y se le aparece su padre, Alberich...en un diálogo que se cuenta entre los más terroríficos de la Historia de la ópera, el nibelungo lo induce, una vez más, a conseguir el anillo (espeluznante "hijo mío, odia a la gente feliz"). Hagen le dice que no se preocupe, que lo conseguirá.
Llega Siegfried, contento, cuenta a Hagen y Gutrune cómo Gunther va a desposar a Brünhilde y, a su vez, le pide la mano a la chica.
"Hombre", dice Hagen, "vaya doble boda más fantástica! voy a organizarlo todo" (las bodas en la época nibelunga eran mucho más fáciles de organizar que hoy en día: un poco de hidromiel y listo, nada de sesiones de fotos ni reparto de regalitos).
Hagen llama a todos los hombres y se forma una recepción como Wotan manda a la doble pareja...llegan Siegfried y Gutrune los primeros y,después, Gunther y Brünhilde (aún cabizbaja).
Pero...en cuanto Brünhilde alza la cabeza y ve a Siegfried, se monta el pollo...
"Siegfried!! Qué haces aquí?? casándote??"
Siegfried (todavía bajo el influjo de la pócima de Hagen) dice que él no la conoce de nada. Brünhilde no da crédito...hasta que ve el anillo en su dedo.
"Siegfried...el anillo...ese anillo...me lo quitó Gunther cuando me forzó...el anillo..."
Hagen espolea a los hombres, Gunther está avergonzado...la tensión es tremenda.
"Este anillo es mío" (mi tesoro) dice Siegfried.
"Ah, sí? pues esta mañana me lo quitó Gunther del dedo...si dices que es tuyo será que fuiste tú y no él quien me forzó".
El escándalo es mayúsculo: Gunther intenta calmarla, pero ¡buena es la Walkyria!. Entonces Hagen, como quien no quiere la cosa, extiende su lanza y Siegfried jura sobre ella que él no tiene nada que ver con esa mujer y que nunca fue ni su novio, ni su rollo ni nada de nada. Brünhilde jura sobre esa misma lanza que todo es una infamia y que Siegfried es un perjuro.
Se trata de una espectacular escena, normalmente muy mal servida, pero que aquí, para amenizar, oiremos en una grabación muy antigua, pero todavía extraordinaria: Melchior y Leider (1937)
Juramento
Tras el revuelo, Brünhilde queda sola y se lamenta de su sino. Hagen llega y le dice que no se preocupe: "mi lanza, sobre la que ha jurado, lo matará si ha mentido". Brünhilde -nada peor que una mujer despechada- le dice que Siegfried es vulnerable por la espalda (ejem  ). Gunther aparece también, quejándose del escándalo. Brünhilde lo tacha de calzonazos.
Y así, amigos, entre unas cosas y otras, Hagen propone algo terrible: matar a Siegfried, matar al perjuro...Brünhilde acepta la primera, Gunther, en cambio, tiene más dudas...tras un siniestro trío, la orquesta estalla en un final ominoso, dominado por el Leitmotiv de la muerte de Siegfried...
Queda sólo el tercer y último acto...los últimos 90 minutos de la tetralogía..

ACTO III


En el que -por fin- todo se va al carallo
Las tres ondinas (sí, sí, las del Oro del Rhin...ya sabe...hace 12 horas o así) están bañándose en el río plácidamente. Llega Siegfried, que se ha ido de caza con Hagen, Gunther y demás nobles y se pone de charla con ellas.
Las ondinas le advierten de los peligros del anillo, pero Siegfried no les hace caso. Entre la niebla, Hagen llama al héroe.
Siegfried se reúne con la comitiva y comienza, como siempre, a contar su vida en verso. Hagen le da a beber, para que se refresque, un antídoto del bebedizo del Acto I y Siegfried, con la memoria ya recuperada, cuenta cómo logró enamorar a Brünhilde.
Gunther, asombrado, grita: "Qué oigo????" y Hagen aprovecha para meterle un lanzazo en la espalda. Siegfried cae, malherido, y en un último estertor, recuerda con pasión a Brünhilde, que pronto se reunirá con él...
Gutrune, muy inquieta, está aguardando la vuelta de Siegfried... pero es una marcha fúnebre la que acompaña el último viaje del héroe.
Cuando la joven ve el cadáver, busca culpables...Gunther y Hagen se reprochan mutuamente, el anillo en la mano de Siegfried va a cobrarse una última víctima...Hagen mata a Gunther pero no puede hacerse con la joya, pues el puño de Siegfried se cierra misteriosamente en el intento.
El ambiente es irrespirable y llega el momento de la catarsis. Brünhilde se acerca a Siegfried y ordena apilar leños. Ahora, por fin, ha comprendido cuál debe ser el fin del anillo, el fin de los dioses, el fin de tanta codicia y tanto sufrimiento.
Tras un largo y hermosísimo parlamento, la Walkyria se arroja con su corcel Gräne (lo siento, Cherubina, pero los wagnerianos son así de sádicos con los animaliños) a la diquellapira ardiendo de Siegfried.
El fuego consume a ambos héroes, asciende a los cielos y prende en el Walhalla. Allí, Wotan y los demás dioses reciben al fuego purificador y perecen en la gran inmolación del viejo mundo.
El Rhin entra en escena con violencia...el fuego retrocede ante el agua. Las ondinas se lanzan a por el anillo que les había sido robado. Hagen intenta deseperadamente alcanzarlo, pero perece ahogado en la fuerza del río.
El anillo vuelve al Rhin...el viejo mundo ha sido aniquilado y lo único que oimos, grandioso, emocionante es el Leitmotiv de la redención por el amor...el motivo con el que Sieglinde bendijo a Brünhilde. Ahora ambas mujeres y sus desdichados Siegfried y Siegmund reposan en paz y en nuestros corazones.


FIN


Der Ring des Nibelungen en Forgotifyers

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